LA FUENTE DEL PAPA LUNA

LA FUENTE DEL PAPA LUNA

La fuente del Papa Luna, el Papa Benedicto XIII, se halla en la Catedral de Tortosa, siendo una donación personal, reconvertida en Pila Bautismal.



Este verdadero monumento, datado en el siglo XV, que resistió todas las barbaries humanas de auto-desprecio y de destrucción (no sólo hacia sus semejantes sino también hacia sí mismo), es una pieza de una notable carga esotérica y mistérica.

Ubicada en la Capilla del Baptisterio, la primera de la derecha según se entra por la puerta central de la Catedral. 


Clave de la bóbeda de la capilla de la pila bautismal, Catedral de Tortosa

Su base es del jaspe único que sólo se puede encontrar en las canteras de Tortosa. Jaspe que los romanos escamparon por todo su imperio como piedra ornamental apreciada por su excepcional colorido rojizo, al que denominaron brocatello

Jaspe desde el ámbar hasta rojo-granate cristalizado... Recordemos que esta piedra por su fuerza recuerda la conexión con la Tierra y se puede relacionar perfectamente con el primer chakra, el de la base, el pilar, el depósito de la kundalini.

Jaspe de Tortosa, pedra de la Cinta o brocatello

Encontramos que el mismo Pilar de la Virgen en Zaragoza es de jaspe de Tortosa, también llamado "pedra de la Cinta".

La fuente, ahora pila bautismal, posee ocho lados, cuatro de ellos señalan desde los cuatro puntos cardinales a los cuatro elementos de toda alquimia, de toda transmutación: al Este el Aire, al Sur el Fuego, al Oeste el Agua y al Norte la Tierra.

El Iniciado debe purificarse mediante el agua consagrada antes de adentrarse al interior del Templo.

Lo que más nos llama la atención de los mensajes esculpidos en los laterales de esta pila bautismal es su referencia a los dragones (!!!!).

Indagando por la "nube" por causalidad encontré una interpretación sobre el mensaje oculto de los ocho lados de la fuente del Papa Luna.



EL ENIGMA DE LA FUENTE DEL PAPA LUNA: 
Benedicto XIII y el misterio del Santo Grial




Extraemos del autor de este vídeo, Vicent Melià:

(Publicado el 19 dic. 2013)

La Fuente del Jardín del Papa Luna es una pieza excepcional que se encuentra en la Catedral de Tortosa, donde es utilizada como pila bautismal. Y, aunque ésta no puede contemplarse de cerca porque está detrás de una reja, hoy en día existe una reproducción exacta en el Templo de Nuestra Señora de Peñíscola, elaborada con motivo de la exposición de la "Luz de las Imágenes" del año 2005.

La taza de esta fuente tiene forma octogonal, con lados de 45 cm de largo x 40 de alto, un perímetro de 360 cm y un diámetro de 120 cm; está cimentada sobre una columna también octogonal con una moldura central y una altura de 60 cm. El diámetro de la columna que sujeta el recipiente principal es de 40 cm. y descansa sobre una base en forma de rosa de los vientos cuyos pétalos miden 90 cm. de radio, diseñados con la clara intención de orientarla según los puntos cardinales.

Esta preciosa copa de piedra fue mandada esculpir por el propio Benedicto XIII para que se instalara en el jardín de su palacio pontificio de Peñíscola.

El agua saltaba por las fauces de cuatro cabezas, en las que existe una fusión entre la estética leonina y la draconiana. Están labradas en un relieve que destaca frente al resto de la ornamentación con la intención de formar cuatro caños. Estas cuatro bestias fueron distribuidas sobre la copa de forma alterna para que coincidieran en la base de las escenas principales, destacando el detalle de que cada cabeza es distinta a otra, e incluso en una de ellas se detectan rasgos humanizados.

La factura de la talla es de tal precisión y delicadeza que delata el alto nivel profesional del maestro artesano, pues las representaciones góticas se metamorfosean hacia la visión renacentista del arte.

En cuanto a la composición artística, en cuatro de los frentes aparece representado de forma alterna el escudo del Pontífice, la luna invertida con la tiara papal sujetada por dos ángeles, o bien dos querubines, y en el resto otras cuatro escenas con clara tendencia renacentista lejos de los motivos religiosos dominantes en la Edad Media, pues se adivinan en ellos referencias mitológicas y representaciones relacionadas con la astrología.

El hecho de que aparezcan en esta obra artística representaciones astrológicas no debe parecernos extraño, puesto que en los siglos XIV y XV la astrología es considerada una ciencia matemática. En esta época se cree que todos los acontecimientos que ocurren en el Cielo influyen directamente sobre los sucesos de la Tierra. Las fuerzas cósmicas y los cambios que sufren las esferas celestes interaccionan a su vez con los cuatro elementos: fuego, agua, aire, tierra, y con los cuatro humores: flemático, melancólico, sanguíneo y colérico, constituyendo un manual para explicar y predecir cualquier fenómeno, tanto positivo como negativo. Por ello, todas las ciencias del momento, medicina, cirugía, alquimia, matemáticas... y artes, como la arquitectura, la música... e incluso la navegación y la guerra, están asociadas a los cambios estelares.


¿Existe un mensaje oculto en la Fuente del Jardín del Papa Luna?

La hipótesis de partida para el estudio de esta fuente es que, al ser ésta un encargo personal del propio Benedicto XIII en ella buscó, tras la dura sentencia del Concilio de Constanza de 1417 en la que fue declarado antipapa, dejar grabado un mensaje oculto relacionado con su pontificado. 

Por tanto, siguiendo la trama de esta idea, la composición escultórica que la decora no es fruto del azar, ni siquiera es resultado del capricho estético del artesano, sino más bien todo lo contrario, es una meditada obra de arte donde el maestro constructor, siguiendo directrices papales deja punzado sobre piedra un enigma relacionado con los deseos y motivos del Papa Luna, con la clara intención de que éste perdure oculto en el tiempo. 

En el momento en que se diseña esta obra ornamental, Pedro Martínez de Luna ya es consciente de que ha sido derrotado y que con alta probabilidad todo su pensamiento será sepultado; por ello desea dejar codificado un "testamento oculto" que pase desapercibido a los "carroñeros del Concilio" y que a su vez sobreviva durante siglos. Y qué mejor estrategia para que pase inadvertido que grabarlo sobre piedra, a gran tamaño, e instalarlo en medio del jardín, ante la mirada de todos.

Para conocer más sobre este Testamento Oculto consultar el libro de Vicente Meliá i Bomboí: El Papa Luna: El hombre que miró fijamente a los ojos del Dragón.


Poco a poco la trama de historias sueltas, y aparentemente inconexas, se van tejiendo y entretejiendo... 

Para comprender y aprender los misterios jamás los intentemos descifrar a corta distancia. Siempre son tramas que trascienden los tiempos, las personas, y las modas superficiales (verdaderas trampas existenciales).

Templarios, cátaros, el Papa Luna, los dragones, el número Phi, la construccion basada en geometría sagrada, los ritos egipcios,... todo está interrelacionado. Y todo ello viene a precipitarse en un mismo punto: para nos, Tortosa.

Solo para los que tengas ojos y oidos.

JMMA


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